Juan Luis Cipriani ha monopolizado la Iglesia Católica. Ya todos hemos escuchado al Padre decir que convertiría la Catedral en una guardería, y su amiguismo desenfrenado con el Boabdil peruano.
Ahora resulta que Cipriano – como lo llama Carlos Álvarez – maneja la Arquidiócesis de Lima como su chacra, como un feudo eclesiástico en donde él, rey ermitaño en su catedral, dictamina en contra de aquellos que tengan puntos de vista distintos dentro de la misma iglesia.
¿Qué ha hecho ahora Cipriani? Pues, ha censurado al padre Eduardo Arens Kückelkorn. El P. Arens, conocido sacerdote Marianista y teólogo connotado, ha sido vetado de sus funciones como tal por el cardenal.
En un artículo de La República del día de hoy, se menciona el atropello que el P. Arens y otros sacerdotes están sufriendo a manos del manejo totalitario que Cipriani viene ejerciendo dentro del clero. El P. Arens iba a dictar un curso sobre la Doctrina Social de la Iglesia, y el cardenal prohibió al P. Arens el poder dictar el curso debido a que Arens no cuenta con la “missio canonica”, que es el derecho a la docencia de la teología católica. Previamente a esto Cipriani ya le había negado al P. Arens la posibilidad de oficiar la misa en la Parroquia de Santa María Reina, en San Isidro. Luego de un trabajo extensivo de la Congregación Marianista, Cipriani pudo volver a San Isidro, luego de haber estado en el “exilio” en la diócesis del Callao. Vale recordar que el P. Arens es un reconocido estudioso de la Biblia, que ya ha dictado cursos de teología con todo el derecho, y que Cipriani de manera arbitraria le ha quitado de manera arbitraria.
Al parecer Cipriani le tiene celos al P. Arens. ¿Por qué? Bueno, el P. Arens es un hombre carismático, con una prédica que cala y que es consecuente con lo que enseña la Iglesia. Es moderno, pero respeta los valores de la doctrina. Te dice tus verdades, sin llegar a un punto irreconciliable. Es dialogante. Y pertenece a los Marianistas. Juan Luis Cipriani estudió en el Colegio Santa María, colegio Marianista.
Cualquiera hubiera esperado que Cipriani hubiera terminado siendo cura Marianista. Pero no, Cipriani optó por irse al Opus Dei. ¿La razón? Desconozco mayormente. No me parecería raro que fuera por razones más terrenales que de fe. Actualmente es cardenal, algo que creo hubiera sido más complicado de haberse quedado con los Marianistas, que aún están en proceso de fortalecimiento a pesar de su tiempo en el Perú. Los Marianistas tienen gran peso en el espacio educativo peruano, pero en el espacio sacerdotal aún siguen estableciéndose.
Recordemos que la DSI es un aporte de la Iglesia a la ética universal, que no necesariamente tiene que estar ligada a la Iglesia, sino que promueve valores fundamentales que trascienden cualquier creencia. El promover la justicia social y la dignidad humana, al parecer, no son temas importantes para el cardenal, quienes, recordemos, dijo que los DD.HH eran “una cojudez”.
Como exalumno de un colegio marianista, y católico, me opongo a esta medida autoritaria del cardenal. Si la iglesia propone el ecumenismo, ¿cómo un cardenal – potencial “papable” – va a tranzar con otras religiones si en su misma tienda genera conflictos? Vayan ustedes a saber.
PD. Yo no tengo nada contra el cardenal. Lo respeto y lo reconozco como cabeza de la Iglesia en el Perú. Puedo decir que una vez lo saludé y no me pareció ser el ogro que pensé, sería. No obstante, las medidas que toma, y la manera en que confronta a la Iglesia en sí son cuestiones que no puedo dejar pasar.
Aquí una conferencia del cardenal.
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